La artrosis canina es la enfermedad degenerativa más frecuente en perros y su porcentaje crece a medida que aumenta su longevidad que, gracias a la medicina moderna, es cada vez mayor. Sin embargo, existen formas de prevenir su aparición temprana y para ello es necesario conocer los síntomas y cuidados necesarios.
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¿Qué es la artrosis canina?
La artrosis es una enfermedad degenerativa crónica que afecta el sistema óseo del paciente. Lo más frecuente es que se produzca en las articulaciones de sus extremidades (las rodillas, carpo, codos, cadera y hombro) y también en la columna vertebral.
Esta enfermedad provoca una degeneración del cartílago, necesario para lograr la correcta movilidad de las articulaciones y, al igual que con las personas, las temperaturas extremas (calor y frío) aumentan el dolor producido por ella.
¿Cuándo surge la artrosis en el perro?
La artrosis puede aparecer en perros de cualquier edad, aunque es más frecuente a partir de los 7 años en razas grandes y los 10 en razas pequeñas. Los factores que aceleran su aparición incluyen el sobrepeso, el sedentarismo y la predisposición genética.
Sin embargo, no debemos cometer el error de pensar que es un problema exclusivo de la vejez. En perros jóvenes, la artrosis suele ser secundaria a patologías del desarrollo, como la displasia de cadera o de codo. Cuando una articulación no encaja perfectamente desde el crecimiento, el roce continuo provoca un desgaste prematuro del cartílago, derivando en artrosis a edades muy tempranas. Mantener un control del peso desde cachorros es la medida preventiva más eficaz para retrasar su aparición.
¿Qué perros son los más propensos a sufrir artrosis?
Cualquier raza de perro puede desarrollar artrosis y esta posibilidad aumenta a la vez que crece nuestro canino. Sin embargo, los perros de gran tamaño son más propensos a desarrollar artrosis mucho antes (y con más frecuencia) que un perro de raza pequeña.
Otro factor importante es el sobrepeso del perro. Los huesos son los encargados de la movilidad y de sostener el peso de su cuerpo, y cuando este sufre de sobrepeso el esfuerzo requerido es mayor y produce su desgaste más rápido.
Por último, también existe el factor genético, ya que la artrosis es hereditaria. Si tu perro tiene hermanos o padres que padezcan artrosis, entonces es más probable que este llegue a padecerla si no se toman los cuidados requeridos.
¿Cuáles son los síntomas de la artrosis canina?
El primer síntoma que genera la artrosis es la molestia en el área afectada, pero esta es imperceptible para los dueños del canino hasta que se torna tan avanzada que comienza a volverse realmente dolorosa para él. Este parámetro es distinto en cada perro, ya que cada uno tiene tolerancias diferentes al dolor.
Sin embargo, cuando este dolor aumenta se convierte en otros síntomas más perceptibles para nosotros. Entre ellos se encuentran:
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Cojera
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Letargo y apatía
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Reticencia o rechazo al movimiento
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Muestras de dolor evidente al contacto
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Agresividad defensiva al intentar tocar la zona adolorida
Diagnóstico de la artrosis en perros
El diagnóstico se confirma mediante exploración física y radiografías. En Clínica Veterinaria Somo contamos con equipos de diagnóstico por imagen para detectar la artrosis con precisión.
Durante la consulta, el veterinario evaluará el rango de movimiento de las articulaciones, buscará signos de atrofia muscular y puntos de dolor específicos. Las radiografías nos permiten visualizar la disminución del espacio articular y la presencia de osteofitos (pequeños crecimientos óseos). En casos complejos, podemos recurrir a pruebas complementarias para descartar otras patologías neurológicas que puedan mimetizar los síntomas de la artrosis.
¿Cómo tratar la artrosis canina?
La artrosis es una enfermedad que no puede curarse completamente, pero con el tratamiento adecuado la inflamación y el dolor comenzarán a disminuir para luego recuperar periódicamente la movilidad del área afectada. El progreso puede ser muy satisfactorio, pero requiere de cuidados continuos.
Para empezar, el veterinario utilizará analgésicos y antinflamatorios para reducir el daño en el área con artritis. Luego, si tu perro presenta sobrepeso, se le indicará una dieta que contenga los nutrientes que necesite para fortalecer sus huesos y las porciones indicadas para su cuerpo.
Por último, es posible que su veterinario aconseje realizar actividad física moderada (como paseos tranquilos) para fortalecer el cuerpo de tu canino. También puedes optar por incluirlo en fisioterapia o natación, ya que ambos contribuyen a fortalecer el cuerpo y el movimiento de este sin causar impacto en sus huesos.
Ejercicio y fisioterapia: la importancia del movimiento controlado
Contrario a lo que podría pensarse, un perro con artrosis no debe dejar de moverse; de hecho, el reposo absoluto es contraproducente ya que debilita la musculatura que sostiene las articulaciones. El objetivo es realizar ejercicio de bajo impacto y duración controlada. Paseos cortos en terreno llano, varias veces al día, son mucho mejores que una caminata larga y agotadora. La natación o la hidroterapia son opciones excelentes, ya que permiten fortalecer los músculos sin que las articulaciones soporten el peso del animal.
Además de los paseos, puedes realizar pequeños ejercicios de rehabilitación en casa, como masajes suaves en las zonas afectadas o estiramientos pasivos siempre guiados por un profesional. En Clínica Veterinaria Somo te ayudamos a diseñar una rutina de movilidad personalizada para evitar la atrofia muscular y asegurar que las articulaciones de tu compañero se mantengan lo más funcionales posible durante el mayor tiempo posible.
¿Cómo prevenir la artrosis canina?
Para prevenir la aparición de la artrosis en tu perro los cuidados que requiere son similares al tratamiento físico y alimenticio que recibiría si padeciera de ello. Para empezar, es necesario cuidar su alimentación y controlar su peso con el veterinario para comprobar que recibe todos los nutrientes que requiere en su comida diaria, y que la cantidad que ingiere al día no sea excesiva ni poca.
Controlando su peso puedes prevenir el desgaste prematuro de los cartílagos, pero también es necesario reforzarlos con ejercicio diario. Sin embargo, este debe ser de baja exigencia e impacto a sus articulaciones, como los paseos tranquilos, ya que sino estaremos forzando el uso de ellas y desgastándolas igualmente.
Otro factor que genera la aparición de la artrosis son las lesiones que involucran los huesos de tu canino. Por esto, ante cualquier golpe que consideres que pudo causar impacto en ellos es importante acudir al veterinario para que verifique la gravedad de la lesión y si requiere o no un tratamiento para ella.
¿Cuál es la esperanza de vida de un perro con artrosis?
Con un tratamiento adecuado y supervisión veterinaria continua, un perro con artrosis puede disfrutar de una calidad de vida muy aceptable durante muchos años. La clave está en el diagnóstico temprano y el manejo del dolor.
Es importante entender que la artrosis no es una enfermedad mortal por sí misma, pero sí puede comprometer la vida del animal si el dolor le impide moverse o realizar sus necesidades básicas. Un enfoque integral que combine medicación, una dieta específica y ejercicio moderado (o fisioterapia) permite que la mayoría de los perros diagnosticados alcancen su esperanza de vida natural con una movilidad digna y feliz.
Preguntas frecuentes sobre la artrosis en perros
¿Cuál es el mejor medicamento para perros con artrosis?
No existe un único medicamento universal. El tratamiento habitual combina AINEs (antiinflamatorios no esteroideos) para el dolor, suplementos como omega-3, condroitina y glucosamina, y en casos avanzados tratamientos como el ácido hialurónico intraarticular. Siempre bajo prescripción veterinaria.
¿Tiene cura la artrosis en perros?
La artrosis es una enfermedad degenerativa crónica sin cura definitiva, pero con el tratamiento adecuado se puede ralentizar su progresión, controlar el dolor y mantener una buena calidad de vida durante años.
¿A qué edad aparece la artrosis en perros?
Puede aparecer a cualquier edad, pero es más frecuente a partir de los 7 años en razas grandes y los 10 años en razas pequeñas. En perros jóvenes suele ser secundaria a displasia de cadera o de codo.
¿Cómo sé si mi perro tiene artrosis?
Los primeros signos son rigidez al levantarse, cojera, rechazo al ejercicio y cambios de comportamiento por dolor. Ante estos síntomas, el veterinario realizará una exploración y radiografías para confirmar el diagnóstico.
La artrosis de tu perro puede avanzar sin ser notada, contrólala con nuestros especialistas de Clínica Veterinaria Somo
La aparición y el avance de la artrosis en los perros puede pasar desapercibida a simple vista. Muchas veces estos se golpean y no lo notamos, o lo adquieren por herencia genética y es imperceptible hasta que se encuentra avanzada. Acércate a nuestra Clínica Veterinaria Somo en Cantabria junto a tu perro, y te ayudaremos a mantener bajo control esta enfermedad en tu peludo.